En vez de estar disfrutando de sus primeras horas de casado, Ramiro Martín se encuentra internado en la sala de quemados del hospital Centro de Salud, adonde llegó con el 25% de su cuerpo quemado. Las heridas que sufrió el hombre de 34 años fueron consecuencia de un festejo improvisado por sus compañeros de la sucursal del banco Macro de Concepción, a modo de despedida de soltero.

Las quemaduras de Martín, que además de cajero es cantante, están localizadas en los muslos, en las piernas, en el abdomen inferior, en los brazos y en las manos, según detalló Miguel Ángel Huamán, jefe del Servicio de Cirugía Plástica y Quemado. El tratamiento cicatrizante al que deberán someterlo en los próximos días -dijo el médico- incluirá aplicaciones de piel de cerdo sobre las heridas.

El médico precisó que el colágeno que contiene la dermis del porcino es similar al que posee la piel humana. "Este componente tiene propiedades cicatrizantes, que ayudarán a acelerar la recuperación del paciente", detalló Huamán a LA GACETA. Indicó, además, que las láminas del apósito orgánico se colocarán durante siete días, sobre las quemaduras. "Al cabo de este período, se analiza la evolución del proceso de curación y luego se determina si es necesario un tratamiento para evitar que queden marcas en la piel reconstruida", aclaró.

Martín iba a casarse el jueves pasado, pero ahora deberá esperar, al menos, un mes. "Permanecerá internado entre 15 y 20 días, como mínimo", informó el médico, que también destacó que la vida del paciente no corre riesgo y las perspectivas de recuperación son buenas.

"Es muy confuso"
Mientras el empleado bancario se recupera, su novia está molesta con lo sucedido. "La futura esposa tiene la indignación de toda novia que tiene la ilusión de saber que se va casar", comentó a este diario Manuel Martín, padre del herido.

El hombre también se mostró enojado. "Mi hijo está bien, es lo único que me interesa. Es muy confuso lo que pasó. Uno piensa en un banco, que es una entidad con tanta responsabilidad, que preparan a cada uno de los empleados, que son gente capaz de darse cuenta de las consecuencias que puede tener tal o cual cosa. Pero ha sucedido", dijo.

El padre del novio no supo explicar cómo sucedió el accidente. "Mi hijo sabe bien, creo que eso está filmado por las cámaras de seguridad del banco, pero ya ni quiero hablar de esto". El hombre aclaró que el fuego no se produjo en medio de una fiesta descontrolada. "Nunca fue así, al banco no se puede entrar una gota de alcohol. El alcohol que se utilizó en ese momento es el de la tinta de los sellos".

Al padre del futuro esposo le contaron que alguien acercó un encendedor pero no llegó a tocar a Martín. "Parece que la combustión del alcohol volatilizada tocó la llama del encendedor y fue suficiente", describió.

Fuera de peligro
Manuel prefirió quitarle dramatismo al asunto. "Gracias a Dios que mi hijo tiene mejor ánimo que yo, tiene una buena predisposición y eso le va a ayudar mucho", afirmó.

Respecto a la heridas, explicó que existe una quemadura importante, pero que es superficial y los pronósticos son buenos. "Nos dijeron que hay muchas probabilidades que se recupere rápido y no es una cosa tan grave. La gente decía que ya estaba medio muerto, no se por qué dicen eso", advirtió.

Por último, el hombre expresó su agradecimiento por la colaboración que ha recibido de parte del banco. "El jefe de mi hijo tuvo el arrojo de tirarse encima suyo para apagarle el fuego, aún sabiendo que se podía quemar él también, le agradezco infinitamente al señor Carlos Rodríguez", destacó Martín.